martes, 22 de diciembre de 2020

* 254. GOZÓN DE UCIEZA  (Palencia) Recuerdos y añoranzas.

El autor del Blog.

Nací en Gozón de Ucieza (Palencia) España. Gozón de Ucieza, es una pequeña población del medio norte de la provincia de Palencia, situado en la comarca conocida como: “La Loma”. Ésta a su vez, está comprendida en la división provincial de Valles y Páramos. Hace más de setenta y cinco años. Mi nombre es: Alfredo José María Pérez Sevilla*

*Realmente, ése es mi nombre completo. Pero debo decir que hasta los doce años, no me enteré del mismo. Y fue mi abuela paterna (Victoria), de Villasarracino (Palencia) quien al llamarme José María, me descubrió el nombre completo.

Llevaba un tiempo con el gusanillo de escribir algo sobre mi pueblo y por ende sobre mi tierra. Pero no me decidía a ello. Sabía lo que quería relatar, pero no como hacerlo. En fin, que estaba más perdido que un pez en una sartén. Hasta que un día en la fiesta del pueblo, 8 de mayo del 2010, hablando con Tomás** me comentó de su y otros blogs que ya había publicados sobre nuestro y otros pueblos; Estuve mirándolos detenidamente y me gusta lo que se esta haciendo. Así que me dije, qué demonios, manos a la obra.

**Tomás, es una persona nacida en el pueblo, que lleva años viviendo en Saldaña (12k). Pero él, no olvida sus raíces y se le puede ver con frecuencia por el pueblo. Es una persona excelente y que no olvida sus raíces; como muchos otros.

Ahora bien, lo que yo deseo contar sobre mi pueblo, es algo diferente a lo que ellos están realizando, por lo que decidí empezar lo que tenía en mente. Mis recuerdos, añoranzas e historias, se centran en su mayor parte, entre los años 1.944 al 1.955, mi primera etapa en el pueblo y del 1.955 al 1.963 segunda etapa de mi vida en casa de mis padres. O sea, dos etapas realmente diferentes de mi vida. Y digo en su mayor parte, porque a veces los recuerdos pueden mezclarse unos con otros, aunque sea involuntariamente.

El total de los años vividos en el pueblo, fue sobre quince años. Pero por circunstancias que me ha deparado la vida, siempre he querido y muchas veces he podido estar al tanto de lo que allí sucedía; aparte de que mis padres y otros hermanos, seguían viviendo en el pueblo, hay que tener en cuenta siempre lo que tira la tierra que mejor conoces y quieres. Dejas allí los amigos, tus vivencias, costumbres, y todo lo que eras hasta el día en que decides irte.

Bien. Mi primera etapa en el pueblo, duró hasta los once años. La vida de los niños en el pueblo, es de lo más feliz que uno pueda desear; entre la escuela, los juegos, las picias, (travesuras), la pesca con caña o con reteles de “saco”, los baños en alguno de los tojos que los dos ríos que surcan el campo del pueblo (El Valdecuriada y el Ucieza), correr las huertas o viñas con otros chiguitos (niños en Palencia), ir a las eras a coger hiervas comestibles, como: las aceras, los manchocos, y en fin, todo aquello que nos regala la madre tierra y que nosotros sabíamos encontrar. ¡Si hasta fumábamos gratis¡ Había en el río unas raíces de chopo ya completamente secas, que picaban en la lengua como una cosa mala. Las recogíamos y nos dábamos unas buenas chupadas.

También recuerdo, que había un pastor de ovejas llamado Faustino, que nos hizo unas cachabas pequeñas, pintadas con bandas azules. Eran preciosas. Y nos regaló una a mi amigo Severino y otra a mí. Y porqué? Porque siempre que podíamos íbamos a ayudarle cuando iba a sacar o meter las ovejas en la tenada. Era una buena persona. Nosotros un par de chiguitos.

Y así era mi vida en el pueblo, hasta que un día, mis padres deciden enviarme a estudiar a un seminario para que intentara ser sacerdote. Había familias que hacían un gran sacrificio económico enviando al seminario a alguno de sus hijos. Pero está claro que en esta vida, todo tiene dos caras. Era una forma de asegurarse ellos la vejez, y a la vez, conseguir más respeto social, no nos engañemos. Porque lo de ser cura no es para todos, ni mucho menos. No es tan fácil como pueda parecer. En aquellos entonces, el sacerdote se tenía que ganar su estatus en el pueblo que fuera. Ya lo creo. O era Don… o era el señor cura, simplemente. De todo hay en la viña del señor. Y cada uno debe buscar su sitio en la vida.

La primera etapa que quiero relatar, comprende pues, desde mi nacimiento en el año 1944 hasta el año 1955; en ésas fechas no recuerdo haber viajado a más de 12/15 kilómetros del pueblo: Villasarracino (11,5k), Saldaña (14,8k), Carrión de los Condes (17,2k), u otros pueblos más cercanos.

Luego, tuve la suerte de que mis padres decidieron llevarme a estudiar fuera. Y cuando regresé para quedarme nuevamente, habían pasado 5 años; ésta segunda etapa en casa de mis padres, duró hasta el año 1963, en el que con 19 años de edad, tomé la decisión de dejar todo lo que más conocía y quería; mi familia, los amigos de siempre, el pueblo en el que había sido lo más feliz que uno pueda desear, e irme a buscar un “trabajo” a otros lugares que creía mejor para mí. Luego, la realidad es que fuera del pueblo descubres muchas cosas, ya lo creo, otros pueblos, ciudades, otros conocidos y amigos, y buenos y malos trabajos por el norte de España. Y así, hasta que me toca ir a la mili que cumplí en Ifni (África). Por aquel entonces provincia española.

Pero lo cierto es que la vida fuera del entorno natural, no me fue fácil al principio. Yo creo que todo en la vida tiene dos caras como las monedas. En aquellos tiempos, y en ciertos aspectos (no en todos, ni mucho menos), se vivía mejor en las ciudades que en la zona rural, y aunque entre el trabajo, y las nuevas compañías, te ibas haciendo al cambio. Aunque el contraste era considerable entre ambas sociedades, hasta que te adaptas (qué remedio), y que como dicen los galegos, la morriña te hace dudar muchas veces. Te adaptas, claro; pero no olvidas. La tierra, tira. ¡¡¡ Y como ¡¡¡ y no solamente al principio. Es un vínculo que te une de por vida (al menos a mí). Algo similar a los hijos, verdad? Pero en éste caso, tú eres el hijo y estás fuera de tu entorno natural; y aunque te acercas siempre que puedes, pero no cuando quieres, Vale?. Sabían, que por aquel entonces, aún se trabajaba el sábado entero? Y luego, las comunicaciones eran las que eran. Y el dinero no siempre alcanza hasta donde queremos. 

En fin, que los recuerdos más fuertes, coinciden con esas fechas, y casualmente, esos últimos años mencionados, también coinciden en el tiempo con el inicio de la modernización del campo. O sea la época en que apareció el tractor. Y es, hasta ésas fechas que quiero relatar mis vivencias, añoranzas y recuerdos.

Claro está que habrá errores de índole diversa, por lo que pido disculpas. Está relatado, sin la menor intención de tergiversar, equivocar, ni llevar a conclusiones o interpretaciones erróneas a nadie; por lo que de cara a tener los menos errores posibles, he hablado con varias personas del pueblo de más edad que la mía, tanto para resolver mis propias dudas, como para ponerme al día de aquello sucedido en el pueblo durante los años que he y estoy viviendo fuera del mismo, aunque siempre procurara ir al pueblo las mas veces posibles, y de estar al tanto de las cosas que allí sucedían. Desde siempre, he tenido la suerte de contar con familiares en el pueblo.

Si algún dato relatado, alguien, considera que está equivocado, con gusto aceptaré todas las sugerencias y posibles rectificaciones. Y quedaré agradecido. Esto, es por nuestra tierra. Nada más.

Porque realmente lo que  a mí me importa -y como todos sabemos-, es que muchos de los pueblos existentes hoy en día (unos 1.200), como el nuestro, parecen tener un tiempo limitado de existencia, ya que cada vez, son menos sus habitantes, y con ellos, se van también sus costumbres, sus esfuerzos en el día a día y que no me cansaré de repetir: Duros, muy duros. Y que duda cabe, también la forma de ser y vivir tan singular de sus habitantes. Con su humor tan socarrón, sus silencios, su seriedad en los tratos, su confianza hacia los amigos y, su fidelidad hacia los suyos. 

En fin, un ciclo de la vida que se va cerrando poco a poco, y que va cambiando la vitalidad y fisonomía de ésta querida tierra, aunque ello no nos agrade en absoluto.

Bien. Por ello y según mi modesta opinión, y a todos aquellos que nos importa nuestra tierra, decir, que solo nos queda contar lo que hemos vivido, seguimos viendo y nos relate alguno de sus habitantes. Cada uno de nosotros según nuestra vivencia particular, nuestros recuerdos y forma de ver la vida y ser de cada uno. Debemos darlo a conocer de la mejor forma que sepamos, con la esperanza de que el recuerdo de todas ésas vivencias de nuestra tierra, se puedan alargar el mayor tiempo posible en la memoria de nuestros descendientes.

Por todo ello, creo que debemos -ya que hoy en día podemos-, dar a conocer al mayor número de personas, las vivencias de esta tierra tan singular, que cada uno hayamos ido acumulando a lo largo de nuestra vida.

Si con ello conseguimos que algo de ello persista en el tiempo, podremos sentir el orgullo y la satisfacción de haber contribuido en algo a ello.

Mi etapa seminarista. En aquellos tiempos, existían en la provincia de Palencia, tres seminarios menores. El de Barriosuso, de Lebanza, y de Carrión de los Condes; y uno mayor, el de Palencia, capital.                                                                                                                                      

Barriosuso. (Palencia) Al primer seminario que me destinaron, después de los pertinentes exámenes, fue al de Barriosuso, un pueblo parecido al mío en la zona de La Valdavia. Tan solo a 1,5k de Buenavista de la Valdavia, que siempre ha sido la capital de esa zona.

A este seminario, que era externo, solo íbamos a estudiar y dar clase, estando a pensión en una casa particular. Al ser un pueblo de más o menos vecinos que el mío, lo pasábamos estupendamente.

En el seminario, éramos unos 30 alumnos, y solo se daban clases de ingreso y primero.                       

El profesor que nos daba clase se llamaba Don Luís y a la vez era el cura párroco del pueblo. De aquel curso en Barriosuso, me llevé unos recuerdos estupendos; en especial de toda la familia en la que estaba de pensión, junto con otros tres compañeros de estudios y correrías: Casas, de Gañinas; Gil, de Villambroz; y Rojo de Población de Campos.

Esta familia, estaba formada por el señor Desiderio, la señora Donina, y sus hijos: José María, Carmen, Teodoro y Citas; y un hermano de la señora Donina, el señor Juan. Lo cierto, es que tuvimos la mejor patrona que nuestros padres podían desear para nosotros. Cuando a veces no teníamos clase o en otras ocasiones, nos llevaban con ellos a sacar patatas a unas tierras que tenían en el monte y que nosotros aprovechábamos para asarlas, jugar… o nos llevaban a recoger los frutos de la huerta, o cualquier otra cosa que nos solicitaran; estábamos perfectamente integrados en la familia. La huerta que tenían era bastante grande, con una gran variedad de árboles frutales y que por lo grandes que eran la mayoría, tenían que ser bastantes añejos: manzanos, perales, nogales, higueras, ciruelos, castañares, cerezos, membrillos, y varios mas que no recuerdo. La misma finca les servía de huerto, en el que sembraban y plantaban todo tipo de verdura, que regaban de un pozo excavado en el suelo.

Mi recuerdo hacia ellos es de aprecio y mucho respeto. Posteriormente, y ya de mayor, volví a ver a Carmen y a Teodoro. Luego, y ya sobre el año 2020, en otro viaje, visite a Citas, la hija pequeña de la familia que vive en la casa de sus padres, siendo un encuentro  estupendo, muy grato. Tal es así, que nos reconocimos mutuamente. Qué memoria la tía. Después de más de sesenta y cinco años, me reconoció sin problema alguno. Posteriormente, volví a Barriosuso a reconocer otra vez el pueblo, y la idea que tenía de todo ello, apenas concordaba con la realidad. Como cambian las percepciones de todo con el paso del tiempo. Claro, cuando fui a estudiar, tenía 11 años y cuando volví en aquella ocasión, tenía más de 65.

En el segundo curso, me correspondió ir al seminario mayor de Palencia. 

El edificio es colindante con la iglesia de Nuestra Señora de la Calle, o de la Compañía como también se la conoce, y que por cierto, es la patrona de Palencia. Está en el centro de Palencia. La vida aquí, no se parecía en nada al curso anterior. Este es un seminario interno. El mismo es amplio en todos conceptos, e interiormente muy cuidado. Disponía de todos los servicios posibles, para atender sin problema a todos sus inquilinos. En éste nuevo y segundo curso, creo recordar que éramos 32 compañeros en clase. Entre todos los cursos, calculo que seríamos cerca de 300 seminaristas. Los de mi curso, teníamos un dormitorio común para todos nosotros.

         Era estupendo; amplio, muy amplio y con mucha luz y gran claridad.                                                 En Palencia, teníamos un profesor para cada asignatura: Lengua, matemáticas, griego,                  latín, etc. En  los estudios nos apretaban bastante, pero sin forzar nunca demasiado. En             líneas generales, eran unos excelentes profesores. Todos ellos eran sacerdotes. Hacíamos         bastante deporte y gimnasia. Después de la comida, casi todos los días íbamos a dar un            paseo por el Sotillo. Allí nos daban libertad para correr, jugar…; también íbamos a jugar               diversos deportes al campo de la juventud y a veces nos llevaban también a jugar a la                   fábrica de armas. Recuerdo que en fútbol y balonmano, teníamos unos buenos equipos y          competíamos con otros colegios o asociaciones de Palencia y buenos éxitos. Algún sábado o       domingo, nos llevaban a ver una película al colegio femenino de Las Angelinas. Pasaban la          película solo para nosotros, claro. La Semana Santa, la pasábamos en Palencia y era muy            pesada, ya que a diario, teníamos que ir a la catedral a los oficios que allí se oficiaban. La            gente que siempre llenaba la catedral, al vernos entrar, nos miraban y había unos                        murmullos bastante fuertes. En fin, la curiosidad. 

El tercer seminario menor en el que pasé tres años, se llamaba la Abadía de Lebanza;  esta situado en pleno norte de la provincia en la comarca denominada la Pernía, cuya capital municipal es San Salvador de Cantamuda, y todo en plena montaña palentina. Ésta Abadía/monasterio, parece ser que se fundó sobre el 932  por el conde Alfonso Díaz, y su primer nombre parece que fue el de Nuestra Señora de Nabantia. De todas formas, hay gran cantidad de información en Internet sobre ésta zona palentina, que es de las mas bellas de España.

Lo que siempre recordaré son las nevadas que caían. Eran tremendas; de la noche a la mañana, te podía caer cerca de 1 metro. Recuerdo que teníamos el frontón, fuera de los edificios principales de lo que es el seminario en si, y un año, para poder ir a jugar al mismo, se tuvo que hacer un túnel debajo de la nieve. Otro año por Navidad, no pudimos ir de vacaciones al pueblo, al estar todas las carreteras cercanas cortadas. Cosa bastante normal en aquella zona y aquellos tiempos. Como se dice en el pueblo, caían unas nevadas y pelonas (heladas) que temblaba el misterio.

Aquí, al estar peor comunicados y unos largos inviernos, disponíamos de una excelente biblioteca, y bastantes más juegos que en Palencia, como ping pong, ajedrez, damas, y varios más, aparte de un excelente frontón, en el que podíamos jugar a la vez, hasta tres equipos, a mano, y con paleta. En fútbol, hacíamos a modo de una liga entre los diversos cursos que allí existían. Después de la comida, teníamos un tiempo libre para hacer cada uno (mas o menos) lo que quisiera y algunos, aprovechábamos para irnos al monte que circundaba la abadía a por castañas, nueces, o simplemente a pasar un rato fuera de los muros y de la vista de los profesores.

En el mismo, había una buena cantidad de perros, que solo eran de dos razas: San Bernardo y pastores alemanes. También los pastores alemanes, era grandes y fuertes. Y lo de siempre con los perros, parecía que nos conocían a todos y de siempre.

El tercer seminario menor, estaba situado en Carrión de los Condes, y se llama Real Monasterio de San Zoilo. Como edificio, es una maravilla. Recoge en el mismo varios estilos arquitectónicos: románico, gótico renacentista y barroco. Fue fundado antes del año 948 y estaba dedicado a San Juan Bautista. Cambiándose su dedicación actual a San Zoilo sobre el año 1047. Merece la pena ver la Web oficial del ayuntamiento de Carrión de los Condes sobre este monasterio situado en medio del Camino de Santiago. Es una página excelente y merece una visita. Les gustará.

      En este seminario, solo estuve en dos ocasiones durante el verano, para realizar cursos espirituales, estando de vacaciones  de verano en el pueblo. Actualmente es un hotel: Real Monasterio San Zoilo.

Vuelta al pueblo. A partir de ahí, vino mi segunda etapa en el pueblo. En las últimas vacaciones de verano, me di cuenta de que eso de ser sacerdote no era lo mío, y decidí olvidarme de ello (con el disgusto consiguiente  de mis padres), y quedarme otra vez  en el pueblo. Estos años vividos en los diferentes seminarios, aparte de amigos, compañeros,  estudios, etc. me cambió en muchos aspectos, sobre todo en la forma de ver la vida.

Cuando me llevaron al seminario, era un chiguito (niño en Palencia) de 11 años de un pequeño pueblo, con unos 200 habitantes y cuando regreso, soy un mozalbete de cerca de 16 años, con todas las inquietudes e incertidumbres de la edad, y la experiencia acumulada de aquellos años fuera del pueblo. Una vida tan diferente, sin la familia al lado, la libertad del pueblo, los nuevos amigos, los estudios, las normas no escritas del seminario, etc., que sin darte cuenta, te iban preparando para afrontar mejor el futuro. Esos señores que me trataron y traté, (curas/sacerdotes/todos), eran unas buenas personas, unos “excelentes” preparadores y unos mejores educadores.

Quiero hacer constar mi reconocimiento a todos ellos. Y digo a todos mis profesores que conocí sin excepción; primero, porque nos enseñaron a ser mejores personas, más educadas, responsables, respetuosos y también en unos buenos estudiantes. Nos prepararon mucho y bien; y lo he podido comprobar a lo largo de los años vividos. En aquellos años, el estudiar en estos centros, era una opción excelente para el futuro. Debo reconocerlo. Hay temas que solo se aprenden en estos selectos centros. Los seminarios.

Nunca en toda mi vida, me he arrepentido de aquellos años. Al revés, lo que siento, es no haber podido o querido seguir estudiando. Los estudios, de cualquier tipo que sean, no solamente son la mejor opción para el futuro, sino que además nos hacen, aparte de todo, mejores personas. Sin duda alguna.

 


miércoles, 29 de noviembre de 2017

FIESTAS DE LA "VIRGEN DEL SAYUGO - 2017.Gozón de Ucieza (Palencia)


*  FIESTAS DE LA "VIRGEN DEL SAYUGO - 2017

Gozón de Ucieza (Palencia)

Un año más, y durante los días 15, 16 y 17 de septiembre de 2017, se han celebrado en Gozón de Ucieza (Palencia), las fiestas en honor de nuestra señora, La Virgen del Sayugo.

Este año, hemos echado en falta a varias familias y personas que por circunstancias no pudieron acompañarnos, lo que significa que hemos sido menos concurrentes que otros años, pero seguro que muchos de ellos volverán.
Hay una cosa que llevo observando varios años, y es que vienen cada vez, más personas mayores nacidas en el pueblo, acompañadas de hijos y o nietos, que hace tiempo no se les veía por el pueblo. He hablado con ellos, y todos me comentan que en los últimos años, sienten como una necesidad perentoria de venir al pueblo y precisamente el día de La Virgen del Sayugo. Sin comentarios.

Las fiestas de éste año 2017, se han celebrado con el espíritu de siempre. Una estupenda acogida a todo el mundo, la armonía y simpatía de siempre. Y esto, teniendo en cuenta que la mayoría de los asistentes, somos personas de mayores de 60 años. Pero se da una circunstancia que a mi me llama mucho la atención y me encanta, y es que los mayores nos abrimos a los jóvenes y estos sin problema alguno a todo el mundo. Bonito, no?

Llevamos ya varios años, que el tiempo nos acompaña con unas temperaturas estupendas, y éste así ha sido. lo que no quita, para  que ya todo el mundo deseemos un par de meses pasados por agua, es necesario.



Seguidamente, unas fotos.











martes, 6 de junio de 2017

*  Ermita de la Virgen del Sayugo 
Las fiestas en su honor


Imagen de la Virgen del Sayugo en andas y fuera de su nicho. Fiestas 2016 



Altar de la ermita. (algo deteriorado)


Cachaperas dedicadas a la Virgen del Sayugo. 2016

Hasta hace unos pocos de años solo se hacía una cachapera. Aunque era bastante más grande que entre las dos actuales juntas. Actualmente se hace una cachapera pequeña, para disfrute de la gente más menuda.   
Ésta foto recoge con claridad la situación del pueblo, la ribera del río Valdecuriada bordeado por su arboleda desde la perspectiva del alto de la ermita de la Virgen del Sayugo.
                    
Fachada oeste, orientada hacia el pueblo. (con 2 sobrinos míos. 


La ermita, situada en una loma próxima al pueblo (unos 500 m) está dedicada a la advocación de la Virgen del Sayugo (derivación de saúco). Ésta, goza de una gran devoción por parte de todos los nacidos y descendientes del pueblo; tanto por los que allí viven, como por los que tuvimos que irnos del mismo, y que repartidos por  toda España, tratamos de acercarnos a celebrar el día de su fiesta. Esta estima y devoción hemos conseguido trasladársela a la mayoría de nuestros descendientes.
En éste apartado, no podemos dejar de hacer un gran reconocimiento, a todas las personas que desde varios pueblos cercanos, se acercan a celebrar ésos días de fiesta con todos nosotros. Su devoción por la Virgen del Sayugo, no es menor que la nuestra. Gracias.
Desde que yo tengo conocimiento, la fiesta en su honor, se celebra el tercer domingo del mes de septiembre. Ahora bien, ésta comienza realmente un par de días antes.
El viernes. Ése día por la tarde/noche, se celebra en el pueblo y al lado del teleclub, una merienda popular al aire libre, con chorizo, panceta de cerdo y pimientos de pueblo, para todo aquel que desee acercarse al lugar donde se asa al aire libre, todo ello al fuego de leña en varias parrillas. Todo ello, preparado y repartido por los mozos del pueblo, acompañado con excelente vino clarete, cervezas y varios tipos de refrescos. (y todo ello, gratis).
Y mientras se saborea esta merienda/cena, se va preparando en el teleclub de la localidad, todo lo necesario para jugar “un campeonato de mus rápido por parejas”, en el que se puede ganar un jamón si eres el afortunado campeón, o una serie de embutidos, si resultas subcampeón. No siempre es un jamón, vale? Pero yo, sí que gane uno. O sea, que los organizadores según su acertado criterio, cambian los premios como creen oportuno. ¡¡¡¡¡No sea que nos acostumbremos a los de pata oscura, eh? Bueno, nunca se sabe igual descubren alguna vez lo de la pata oscura. Cosas más fantasiosas he visto………….
Dado que bastantes de los participantes a dicho campeonato somos ya gente, (digamos que seria) deseo exponer una queja en nombre de todos, por lo tardío de su celebración. Si, ya se que es para la gente, (digamos que más joven), pero yo me pregunto, que sería de ése campeonato sin nuestra participación? 
El sábado. Ése día por la mañana, y también por parte de los jóvenes, se prepara “una gran paellada”, a la que se suman bastante gente del pueblo (no sé en qué condiciones).
Ya por la tarde, a eso de las 19 horas, y desde la iglesia, se sube en andas la imagen de la Virgen a la ermita, por parte de los jóvenes del pueblo.
Previamente, se celebra una misa en la iglesia parroquial, a la que sigue la novena en su honor, y por el camino hasta la ermita, se reza el rosario; al llegar al alto de la loma donde está situada la ermita, y ya dentro de la misma, cantamos todos los asistentes, “La Salve” en su honor.
A continuación, y siguiendo con los festejos, se realiza el encendido de la famosa “cachapera” de Gozón de Ucieza, en la explanada aneja a la ermita, y que al estar en el alto de una loma, es visible desde varios pueblos de las cercanías.
 La ermita, situada en una loma próxima al pueblo (unos 500 m) está dedicada a la advocación de la Virgen del Sayugo (derivación de saúco), que goza de una gran devoción por parte de todos vecinos del pueblo; tanto por los que allí viven, como por los que vivimos fuera del mismo, repartidos por  toda España, y que nos acercamos a celebrar el día de su fiesta. Tenemos que recordar también, a todas las personas que de varios pueblos cercanos, se acercan a celebrar ésos días con todos nosotros. Desde que yo tengo conocimiento, las fiestas en su honor, se celebran el tercer domingo del mes de septiembre. Ahora bien, ésta comienza realmente antes.
El viernes. Ése día y por la noche, se celebra una merienda popular al aire libre, con chorizo de pueblo, pimientos y panceta entreverada de cerdo, para todo aquel que desee acercarse al lugar donde se asa todo ello al fuego de leña en varias parrillas, y reparten los mismos mozos del pueblo que lo preparan. Todo ello, acompañado con vino, cervezas y varios tipos de refrescos. (y todo ello, gratis). Mientras se saborea esta merienda/cena, se va preparando todo, para jugar “un campeonato de mus rápido por parejas”, en el teleclub de la localidad, en el que se puede ganar un jamón si eres campeón, o una serie de embutidos, si resultas subcampeón. No siempre es un jamón, vale? Pero yo, sí que gane uno. O sea, que los organizadores, cambian los premios según creen oportuno.
El sábado. Ése día por la mañana, y por parte de los más jóvenes, se cocina “una gran paellada”, a la que se puede sumar la gente del pueblo que le apetezca (no sé en qué condiciones).
Ya por la tarde, a eso de las 19 horas, se sube en andas la imagen de la Virgen a la ermita, por parte de los jóvenes del pueblo. Antes, se celebra una misa en la iglesia parroquial, se sigue la novena, y por el camino hasta la ermita, se reza el rosario, y al llegar a la ermita, y dentro de la misma, cantamos todos, “La Salve”. A continuación, siguen los festejos en su honor, con el encendido de la famosa “cachapera de Gozón de Ucieza”, en la explanada anexa a la ermita, y que al estar en el alto de una loma, es visible desde varios pueblos de las cercanías.
  Y mientras la “cachapera” se va consumiendo, se reparte entre los asistentes, un excelente chocolate con bizcochos, cocinado por parte de las mozas del pueblo. Seguidamente, bajamos todo el mundo al pueblo a disfrutar de una sesión de música que se celebra en la plaza de las Casas Nuevas, que los más jóvenes disfrutan a su manera; y al que esto no le apetece, pues se acerca al teleclub que está al lado, a refrescarse un poco, y a terminar de saludar a todo el mundo, que es una costumbre de lo más saludable y beneficioso para toda buena convivencia, y se recuerdan tiempos pasados con aquellos que hace un tiempo no vemos.
Ya el domingo, y por la mañana, se tocan y voltean las campanas de la torre del pueblo, para anunciar a todo el mundo, que llega la hora de la santa misa que se celebra en la ermita, más menos sobre las doce de la mañana. Hasta hace unos años (unos 15/20), la misa era cantada y concelebrada por tres o más sacerdotes, y se invitaba a algún sacerdote o fraile conocido o apreciado por los vecinos, en el antiguo púlpito fabricado en madera torneada y pintado de color verde oscuro. (que entonces lucía la ermita) a que nos ensalzara o recordara los valores y virtudes de la Virgen del Sayugo. Supongo, que las personas mayores se acordarán aún de cuando la ermita estaba decorada con un púlpito y un arambol o balaustrada, ambos de madera labrada y pintados en color verde oscuro, que le daban a la ermita una entidad especial. Una verdadera pena. Ahora, pues un local rectangular, pintado hace poco, pero sino fuera por el altar que luce la ermita y que tiene algo de enjundia, pues eso. ¿Quién pudo hacer o consentir ésa barrabasada? Después de la misa, el consabido vermú en el "teleclub" del pueblo, durante el cual los mozos y no tan mozos del pueblo, obsequian a todo el mundo con variedad de aperitivos, tanto en el interior del mismo, como en varias mesas preparadas para tal fin, en la vía publica. Luego y como corresponde, a yantar. 
Yo, les doy una sugerencia para ésa comida en particular: La mejor compañía posible, uno o dos cuartos delanteros de lechazo o cordero de la tierra, acompañado de una buena ensalada verde, y regado por un buen vino de cualquiera de las magníficas zonas de nuestra tierra. 
Y ya, por la tarde, nuevamente en la ermita, el rosario, y la procesión alrededor  de la ermita con la imagen de la Virgen del Sayugo en sus andas; de seguido, una colecta pública voluntaria, para la conservación de la imagen de la imagen de la Virgen y su ermita.

Himno en honor de “Nuestra Virgen” La Virgen del Sayugo.
Virgen del Sayugo
madre de mi Dios,
extiende tu manto
y cobíjanos.

1.- Oh Virgen de Sayugo,
Oh reina de Gozón,
Oh madre del señor.
Mira, mira a tu pueblo,
Que sube hasta tus plantas,
Mírale con amor.

2.-  Gozón que te quiere
Y el pueblo que te adora,
Te lo ha jurado así:
Toda ésta tu parroquia
No tiene otra Señora,
Y vive para ti.
Este himno, le conozco de siempre, y se lo cantamos en varias ocasiones, y al hacerlo, como que nos sentimos como un poco más cerca unos de otros. Bueno, eso me parece a mi.

Para terminar los festejos en honor de La Virgen, se la vuelve a bajar en procesión hasta la iglesia del pueblo, en medio de cánticos de todos los acompañantes. Y hasta el año que viene. La rueda sigue. !!!Que dure¡¡¡
Decir que, desde ya hace años, la imagen de la Virgen, se la recoge en la iglesia, que está sita en el centro del pueblo, ya que al estar aislada la ermita, se evitan posibles tentaciones.     
Seguidamente, varios comentarios/rumores sobre ésta Virgen. Según la rumorología del pueblo, ésta virgen se apareció encima de un saúco en lo alto de la loma donde está situada la ermita, procedente de Sahagún de Campos (León). El  saúco, al parecer, se encontraba/encuentra debajo del único altar existente en la ermita. Yo nunca he podido comprobarlo. Ahí lo dejo. También según esos rumores, trataron de llevársela en varias ocasiones de vuelta a su anterior morada con un carro tirado por bueyes, y estos, se negaron a andar hasta que desistieron de llevársela. Hay otra versión sobre el carro y los bueyes; y es que al no desistir de querer llevársela, el carro con los bueyes, se fueron cuesta abajo y no les pasó nada.
Toda ésta rumorología, la he oído infinidad de veces desde “chiguito” tanto en mi casa como fuera, y en varias ocasiones, especialmente a las personas de más edad, y naturales del pueblo.
En esta línea de cosas, y cambiando de tercio, otro comentario de cosas del pueblo y que recuerdo desde niño. Después de salir de la escuela por la tarde, los chiguitos, nos íbamos en ocasiones a explorar unas cuevas que existían/existen muy cerca de la ermita. Si nos situamos en la ermita por su parte sur, y siguiendo la loma de la ermita, vemos que el mismo, va subiendo en altura; pues bien, en la parte izquierda de la ladera que mira hacia el puente sobre el río Ucieza, es donde estaban/están las cuevas que indico. Y aquí viene otra sorpresa. En casa de mis padres, se comentaba que en la parte más alta de la loma, pudo existir: un palacio, un castillo o algo similar. Desde siempre ha existido y sigue existiendo, “la senda del castillo”. Dicha senda, pasa muy cerca de la ermita, y la podemos encontrar indicada, en el plano nº 4 de la concentración parcelaria del pueblo. Casualidad?,  pista?, Ud mismo. Pero yo creo que es una realidad.
Recuerdo perfectamente que cuando éramos chiguitos explorábamos dichas cuevas, encontrábamos cosas diversas, como restos de cerámica o cosas similares y otras más que ya no recuerdo. Cierto es que nunca más he vuelto a subir ni a pasear por donde estaban aquellas cuevas. Habrá que volver antes de que sea tarde.
Hay otra cosa que quiero comentar en la misma línea de lo anterior (y todo ello con la debida reserva).
Tengo un conocido que vive en Madrid, que en más de una ocasión me ha comentado que posee un libro que hace ciertas referencias o está mayormente dedicado a nuestro pueblo. Pues bien, y según él me dijo, el libro expone que en tiempos de la ocupación romana de Hispania, nuestro pueblo era un punto importante en su organización militar.

Al parecer había como una base o campamento militar que suministraba y abastecía de todo tipo de necesidades, a las legiones romanas que luchaban contra los cántabros y los astures en el norte de Hispania. No hace mucho tiempo, estuvimos juntos en una celebración de unas bodas de oro, y me prometió que si encontraba el libro, me lo dejaría para poderlo echar un vistazo. Al parecer, cambió de vivienda y no le aparece el libro. Una verdadera pena.

jueves, 30 de marzo de 2017

                        * 24/07. GOZÓN DE UCIEZA. (Palencia) Recuerdos y Añoranzas.                     

Los medios de transporte

Tengamos en cuenta que antes del año 1960  - al menos en nuestro pueblo -, no existían ni, coches ni, camiones, ni motocicletas y tan solo algunas bicicletas. Por lo que solo quedaba el transporte de carros de viga o de varas, con las ruedas de madera y llantas de hierro que eran para hacer trabajos o viajes necesarios.

Así que el medio de transporte que había disponible para otros fines, eran los coches de línea:   

1º-  El coche línea de Martín. Éste, pasaba por nuestro pueblo de lunes a viernes, en las  primeras horas de la mañana. Su salida era, desde Saldaña por la carretera P-240, hasta enlazar con la P-245 en el término de Villasarracino, e iba parando en todos los pueblos del recorrido hasta el final de línea que era Osorno. Por la tarde/noche, el recorrido contrario.

Los pueblos intermedios de parada eran: salida de Saldaña, Velillas del Duque, Quintanilla de Onsoña, Villaproviano (en el cruce de la P-240 con la P-241) Gozón de Ucieza, Bahillo, Villasarracino, enlazando aquí con la P-245,  Fuente Andrino, Abia de las Torres y Osorno. Por la tarde/noche, el mismo recorrido, pero al revés. En Osorno, al haber estación con algunas paradas de tren de Renfe, que sigue habiendo entre Santander y Palencia, Valladolid y Madrid, y nos servía de salida hacia el resto de España. Sino, había que bajar a Palencia a coger el tren de Renfe.


               2º- El coche de Abagón. La segunda opción era ésta línea. Pero tenía el inconveniente de que había que ir a cogerlo al pueblo vecino de Villaproviano a 3k.  las carreteras seguían siendo sin asfaltar, tanto en invierno como e en verano. El mismo, procedía de un pueblo del norte de la provincia llamado Villaverde de la Peña.

                Los pueblos de parada eran: Guardo, Velilla del Río Carrión, Pino del río, Saldaña, Velillas del Duque, Quintanilla de Onsoña, Villaproviano (pueblo), y otros varios pueblos en dirección Palencia. Por la tarde/noche, realizaba el mismo recorrido, pero al revés.

             3º- El coche de Aja. La tercera vía de salida, era la que llamábamos el coche de Aja. Este coche de línea, había que ir a cogerlo a un pueblo llamado La Serna a unos 8k de distancia, por las carreteras aún de canto partido y tierra,  P-240 + P-241 + P-243, hasta la ya asfaltada C-615 (Hoy CL-615) Esta línea de coches que sigue existiendo, hace su recorrido por la carretera CL-615,  desde Guardo hasta Palencia, en ambas direcciones y con varios horarios. Al menos tenía una ventaja, funcionaba también los domingos. Así y todo era una faena. Ésta variante era la que menos agradaba a todo quisqui. Pero es lo que había. Tengan en cuenta, que en general, los recorridos hasta los coches de línea, si eran en invierno, o días de lluvia, había que hacer los kilómetros generalmente a pie y andando.

            La bicicleta. Los afortunados que disponían de una bicicleta, podían acercarse libremente a poblaciones cercanas, aunque las carreteras no animaban mucho a ello. Las carreteras cercanas al pueblo, seguían siendo de canto rodado partido y tierra. De todas formas no quedaba más remedio, si había que ir a Carrión o Saldaña a por medicinas u otras necesidades. Concretamente, yo iba a ambas poblaciones a cambiar novelas del oeste, y varias cosas más. Otros, por necesidades de su trabajo, iban en bicicleta hasta Saldaña, Sahagún de Campos (León), Osorno, Carrión de los Condes y hasta Palencia. Y vuelvo a insistir, los pocos que tenían bici, eran unos afortunados. Como detalle, les contaré que el año que hice la primera comunión, para comprarme el pertinente traje, mi madre me llevo a comprarlo a Saldaña. Pero claro, fuimos a pie y volvimos andando. Total, 14,7+14,7 kilómetros de nada por la carretera P-240, aún de canto rodado partido y tierra.

También había personas, que los martes, se iban andando de madrugada al mercado de Saldaña, a vender huevos, pollos de corral u otros artículos para ayudar a la casa.

              Los mercados más cercanos. Todos los martes era y sigue siendo mercado en Saldaña (14,7k por la P-240), y los jueves en Carrión de los Condes, (17,1k. por la P-242). El trigo, se entregaba en el “silo” de Saldaña, pero el resto del grano se vendía libremente. Se envasaba en sacos de unos 80 kl, se pesaba previamente, se cargaba la víspera y el día de mercado, de madrugada a venderlo. Tanto a Carrión de los Condes, como a Saldaña, había que ir con en transporte idóneo entonces, los carros con ruedas de madera y aros de hierro por las carreteras de canto y tierra. (Y sus baches)            

              Es lo que había. E íbamos contentos y encantados, ya lo creo. Ir a Saldaña o Carrión de los Condes, siempre era motivo de satisfacción y alegría: Calles asfaltadas, aceras, bares, tascas, cafeterías, restaurantes, casas de comida, tiendas de todo tipo, farmacias,… en fin, la leche.  



lunes, 13 de marzo de 2017

La iglesia de San Miguel

^ Edificios destacables: La iglesia de San Miguel







                   
La iglesia, es del siglo XVI según unos, o del siglo XVIII según otros. Es del mas puro estilo neoclasicismo, y está dedicada a San miguel Arcángel, que es el patrono del pueblo. Su fiesta se celebra, el día 8 de mayo. (en otras poblaciones cercanas, lo celebran el día 29 de septiembre)
La misma, consta de tres naves, destacando un retablo del evangelio del siglo XVI, y otro retablo, éste Neoclásico, con la imagen de la Virgen del Sayugo, también del siglo XVI. En la nave epistolar, sorprende una excelente estatua del Arcángel San Miguel, espada en mano, del siglo XVI. El que éstas tres coincidencias sean del siglo XVI, confirma que la iglesia, es al menos, también del siglo XVI?. En la nave de la izquierda, existe un altar dedicado a San Martín con sagrario incluido. El mismo, se cree que perteneció al desaparecido pueblo de Mañueco, ya que no es normal que haya dos altares con sagrario en una misma iglesia.
Recinto bautismal. Debajo de la parte central del coro, está situado dicho recinto, en la que hay una gran pila de piedra tallada, en la que recibíamos todos el bautismo. La parte delantera por la que se entra, tiene unas barandillas de madera labradas excelentemente.
             El monumento de Semana Santa. Cuando era aún un chiguito, recuerdo muy bien, que había un monumento de madera pintada, en el cual se celebraban las ceremonias propias de la fechas, que se colocaba por Semana Santa al lado del altar de San Martín, que se desmontaba y guardaba.
Dispone de una amplia sacristía en la que hay una estupenda y gran cajonera de madera en la que se guardan todo la ropa y complementos utilizados por el sacerdote.
Su coro. Está situado en la parte superior y posterior de la iglesia. Dispone de tres arcos coincidentes con la distribución de la iglesia. Tiene el suelo de madera, y le decora en su parte delantera, un arambol de madera en cada uno de los tres arcos. Se accede al mismo, por una escalera de madera. Antaño, todos los mozos del pueblo subían al mismo durante todos los oficios que se celebraran en la iglesia. Así mismo y en su parte central, se situaban varias personas del pueblo, para cantar las misas tanto gregoriana como de difuntos que se celebraban en latín por aquellos tiempos, o cualquier otra celebración.
Su torre. Toda ella está fabricada en piedra. La parte superior esta ocupada por un campanario que ostenta seis troneras que acogen a su vez, a tres campanas. Así mismo y en su parte central, una gran viga, sostiene dos campanones (campanas muy grandes). Las campanas, han sido recientemente recuperadas por dos vecinos del pueblo: Juan y Justino. Estaban bastante deterioradas y las han dejado como nuevas. Un trabajo excelente. Gracias por vuestro trabajo y mi reconocimiento.



miércoles, 8 de marzo de 2017

* 24/3.  GOZÓN DE UCIEZA.  (Palencia) Recuerdos y Añoranzas .

La producción  local.                                                                                                                Más datos

Dado que el campo del pueblo es de secano en su totalidad, solamente hay la posibilidad de siembra de ciertos artículos, por lo que el cereal, las leguminosas, algo de alfalfa y menos aún la esparceta, eran la única alternativa para los agricultores. En cuanto a la ganadería, solo el ovino y porcino era importante, no así el bovino, que apenas se explotaba.

Gozón de Ucieza, dispone de un terreno, que en buena medida, es bueno. Aunque sea de secano. Su geografía, es bastante irregular, en cuanto que tiene abundantes lomas, altos, arroyos (unos 40), y otros desagües menores (que desembocan en los ríos Valdecuriada o Ucieza), y conforman una variedad de pequeños valles muy diversos, con un terreno de excelente calidad.

Los productos agrarios que mejor se adaptaban a esta zona de “la loma” eran: el trigo, cebada, avena, yero, lenteja pardina,  y ya en menor medida, el guisante (arveja), garbanzo, tito, muela, chocho (altramuz), la patata, alfalfa y esparceta, y también el vino.

Como antes decía, el pueblo contaba con una buena cantidad de hectáreas dedicadas a la vid. El vino que se daba, era un clarete con algo de aguja, bajo en alcohol, y un buen sabor en boca, que en las bodegas subterráneas del pueblo, ganaba en calidad con el tiempo; aunque creo que era un vino de consumo anual. Una verdadera pena la  pérdida de aquellos viñedos. Llegó la concentración parcelaria, (necesaria por otra parte) y acabó con algunas cosas buenas. Las dos caras de la misma moneda.

Además, existían unas veintiséis bodegas clásicas subterráneas, teniendo unas ocho, el lagar para recibir la uva madura para elaborar el vino. Una parte de los vecinos, tenían vino de su cosecha para todo el año. Aunque el viñedo existente no daba para el consumo total del pueblo.          

Éste, se metía en carrales/cubas de madera que lo conservaba estupendamente. Tengamos en cuenta que este tipo de bodegas mantienen la misma temperatura durante todo el año.

En cuanto a la ganadería,  había varios rebaños de ganado lanar, con unos excelentes lechazos y corderos, que al horno de leña, como antes se hacía también el pan, eran un verdadero manjar. En el pueblo, había tres/cuatro pastores, que llevaban al campo, los rebaños de varios vecinos; También había algo de ganado vacuno, caprino y caballar sin mayor importancia.

Entre los años 1950/1960,  El ganado que se utilizaba para las labores agrícolas, eran las vacas principalmente; aunque estas, pronto dieron paso al ganado mular y caballar.

            Existía un corral llamado de las burras, donde los vecinos llevaban aquellos animales que no trabajaban para que se les llevara al campo a pacer. Para ése menester, había un pastor. Éste, avisaba a los vecinos, tocando una gran caracola, que se oía por  todo el pueblo.

Otro modus vivendi, era que la mayor parte de los vecinos criaban sus gallinas, conejos, cerdos, etc. y el tener un huerto para su autoconsumo de verduras como: lechugas, cebollas, cebolletas, berza, puerros, ajos, fresas, etc. era lo normal.

Aparte de estas verduras, se aprovechaban otras que nacían solas por el campo como: las aceras o acederas, lecherinas, berros, manchocos, también existía alguna huerta con diversos tipos de frutales: manzanos, perales, guindos, cerezos, limoneros, higueras, nogales; además había varias guindaleras repartidas por diversas partes del campo.

Un comentario que no quiero dejar pasar; cuando yo tenía entre 7/10 años, había en el pueblo un par de mozos de unos 17 años, que en sus horas libres, se dedicaban a plantar guindaleras en las zonas del campo que estaban perdidas por ser terreno de mala calidad, y claro, no se les logró ninguna. O sea, que decididos y emprendedores sí que eran. Eran grandes amigos. Se llamaban Juan y Cesar Pompeyo. Éste último, hermano mío. Me sacaba 8 años. 

Existían unos seis palomares; aún perviven alguno, aunque en mal estado. Una pena.

En cuanto a la caza, había abundancia de: codornices, perdices, liebres, y ya en menor medida, paloma torcaz, conejos y zorros.

Aparte de los pastores de ovejas, que conocían muy bien donde había huras de conejo y las camas de las liebres; había un cazador en el pueblo, que practicaba la caza de la liebre con galgo. 

En los ríos Ucieza y Valdecuriada, abundaban los cangrejos autóctonos, los barbos y también las truchas. No se quien pudo ser el listo que se cargó nuestros excelentes cangrejos autóctonos, pero… bueno, mejor dejarlo. Personas de más edad que yo,  me han indicado, que también se pescaba la trucha por estos ríos.

A lo largo y ancho de las riberas de ambos ríos, se podía contemplar el verdor de bastantes plantíos de zalces y sobre todo de chopos. Su verdor casi permanente, dan una gran sensación de calma y tranquilidad. 

En ellos hacían sus nidos las pigazas (urracas) (hoy en día, vecinas de las ciudades),  

Sin olvidarnos de los picamadera (pájaro carpintero). Éste ave, que hasta los años 1.950/60 se le veía con frecuencia por nuestra tierra, ahora se le da por desaparecido. 

La abubilla. Es un ave realmente curioso y espectacular, tanto por su canto “bub-bub-bub”, como por su moño o cresta de regular tamaño. 

Otra ave que también frecuentaba el pueblo, llamado aguzanieves o lavandera blanca, especialmente, en los meses de invierno. Es un ave inquieta, de aspecto inocente y simpático.